martes, 28 de febrero de 2012

Terapia con Flores de Bach para niños y bebés con pesadillas


Las Flores de Bach pueden resultar de gran ayuda para resolver trastornos de sueño en los niños. Ellos responden de manera muy positiva a los tratamientos energéticos y, si somos constantes, podemos ayudarlos a superar los problemas emocionales propios de la infancia.
Te mostramos algunas de las Flores de Bach más usadas para ayudar a los niños con problemas en el sueño.
Aspen: Indicada para aquellos miedos indefinibles, cuya aparición puede ser nocturna o durante el día. El niño despierta llorando, sin ser capaz de definir la causa de su miedo o ésta es muy confusa. Es útil en niños sonámbulos que hablan en sueños, o que tienen pesadillas frecuentes. También para niños que no quieren estar solos pues temen a “algo”. Generalmente estos niños tienen mucha imaginación y son muy sensibles a las energías ambientales.
olor 300x300 Terapia con Flores de Bach para niños y bebés con pesadillas

Rock rose: Es una flor que ayuda a los niños en un estado de pánico, cuando el pequeño tiene pesadillas después de algún suceso dramático, un accidente o alguna experiencia traumática real. El niño se despierta temblando, sudando, aterrado o gritando. También es muy útil cuando un niño se paraliza de miedo tras algún incidente concreto.
Mimulus: La recomendamos para bebés y niños sensibles y tímidos que, después de un susto, no pueden dormir bien. Se trata de niños prudentes con miedo a personas desconocidas, a los animales (insectos y arañas). También es útil para las alteraciones del sueño poco antes de un examen. Nos ayuda a darles confianza en sí mismos y a atreverse a enfrentar aquello que les atemoriza.
Chicory: Los niños que necesitan esta flor son dulces y serviciales mientras se esté pendiente de ellos. Son muy dependientes afectivamente, les gusta siempre estar en brazos y jamás solos. Es útil para “despegarlos” de la madre pues resultan agotadores y desean siempre ser el centro de atención. Son incapaces de irse solos a la cama, ni quieren dormir solos.
Star of bethlehem: Este es un remedio que se utiliza para borrar las secuelas dejadas por algún trauma. Actúa muy bien en recién nacidos que hayan tenido un parto difícil o largo, o si ocurrió algún hecho desagradable durante el embarazo; también tras un duelo, una separación, o una enfermedad grave (acompañado de otras flores según sea el caso). También ayuda en niños que han sufrido alguna enfermedad o una operación quirúrgica y que luego no logran dormirse o tienen pesadillas.

Hago mencion, que cada caso es un mundo independiente y que cada niño o adolecente debe ser evaluado por un terapeuta para determinar que esencias son necesarias para su tratamiento. Ademas es bueno mencionar, que estos tratamientos pueden realizarse desde que el bebè nace y tiene transtornos del sueño, y hasta en adolecentes y jovenes que jamas han sido tratados o han recibido un tratamiento insuficiente.

Hasta la proxima........

viernes, 24 de febrero de 2012

Terapia con Flores de Bach para niños con déficit atencional y trastornos de aprendizaje


Si su niño(a) tiene problemas para concentrarse o aprender en el colegio o en el hogar, puede iniciar un tratamiento con Flores de Bach. De ser así, es probable que el terapeuta agregue a su frasco de tratamiento algunas de las siguientes esencias:

Clematis: Esta esencia es muy utilizada para ayudar a niños con problemas de concentración y memoria, que padecen déficit atencional o que son muy soñadores y “andan siempre en las nubes”, por lo que olvidan donde dejaron sus útiles escolares o las instrucciones que dio el profesor.

Impatiens: Recomendada para el tratamiento de niños ansiosos, irritables e hiperactivos que van de un lado a otro, que hacen muchas cosas a la vez, se aburren con facilidad y dejan las tareas a medias. Esta esencia les ayuda a tranquilizarse, a disfrutar y concentrarse en el momento presente.

Chesnud Bud: Para aquellos niños que sienten que no entienden, que se cierran ante una explicación y que declaran “¡No sé! ¡No entiendo!”, cuando después de varias explicaciones no logran captar y fijar el aprendizaje.

Estas Flores se utilizan con frecuencia en los tratamientos de niños con trastornos de aprendizaje  Sin embargo cada niño es un ser complejo y va a necesitar otras esencias que tengan relación con su personalidad, su emotividad y con su manera de enfrentar la vida, tanto de él como su familia.
Es muy frecuente, al tratar niños con problemas de aprendizaje, encontrar algunos patrones emocionales en desequilibrio dentro del ambiente donde el niño se desenvuelve. El niño es el reflejo de lo que nosotros los adultos proyectamos en él. Una terapia familiar genera  mejores resultados, puesto que se fortalecen los lazos familiares y la comunicación.
Los niños son nuestro bien más preciado y una infancia feliz nos da una gran ventaja para educar un adolescente consiente y permitir el desarrollo de un adulto emocionalmente estable.